EL OBSERVATORIO
Pensar a deshoras
EL OBSERVATORIO
El extranjero, pensando que el gran científico era uno de los asistentes a su charla, le preguntó si le podría mostrar la biblioteca. Lobachevski le mostró los libros más valiosos, al tiempo que hacía profusos comentarios. Impresionado por sus conocimientos el extranjero le ofreció una propina.
También te puede interesar
EL OBSERVATORIO
Pensar a deshoras
EL OBSERVATORIO
Un lector empedernido en el laboratorio
EL OBSERVATORIO
El árbol es el culpable
EL OBSERVATORIO
El hijo mayor
Lo último
"Nuevo día", documental homenaje a Manuel Molina, el flamenco iconoclasta
"Sucedió en Las Vegas", una historia de cine negro, con Jane Russell y Víctor Mature